Una vez en Bobo, después de nuestra gratificante visita a los hipos en el lago, nos dispusimos a pasar unos días por allí visitando unas cascadas y alguna excursioncilla mas que se puede hacer por allí, nos instalamos en un campamento muy chulo que llevaba un francés muy majete y que tenia buena cocina, aunque la espera era insufrible la verdad, valía la pena. El caso es que el primer día que amanecí allí estaba como muy cansado y sin ganas de moverme a ningún sitio, así que decidimos pasar allí el día descansando y recogiendo el coche un poco.
Al día siguiente como tenia fiebre fuimos al medico y me confirmo que tenia los síntomas leves de un inminente ataque de “PALURDISMO”, lo que me faltaba a mí, así que me dio un tratamiento para tres días y algo para controlar la fiebre y efectivamente en tres días como nuevo, mientras tanto “reposé, reposé” como me dijo el medico.
Los pasamos en Bobo en el Casa África donde ya nos conocían y éramos como de la familia, y de verdad se estaba como en casa, allí me dijeron que ya tenía el pasaporte africano completo…
NUESTRA CASITA EN CASA AFRICA
Por cierto el ratón sigue haciendo de las suyas, después de hacer las trampas caseras, compramos una especial para ratones, pero tampoco funciono, tenemos que seguir probando.